Cuando llega la temporada navideña en Italia, hay un dulce que inevitablemente ocupa el centro de la mesa: el Panettone.
Originario de Milán, Italia el Panettone es mucho más que un pan: es tiempo, paciencia y tradición.
Su carácter comienza con una fermentación lenta y natural. En Panio trabajamos el Panettone con lievito madre, una levadura madre que requiere cuidado constante y permite desarrollar una miga ligera, elástica y profundamente aromática.
Es un proceso que no admite prisas: el tiempo es parte esencial de la receta.
En Panio creemos en las tradiciones que merecen permanecer, pero también en hacerlas nuestras.
Nuestro Panettone se elabora artesanalmente en San Miguel de Allende, siguiendo un proceso que privilegia el tiempo, la fermentación y el trabajo manual. Cada semana producimos cantidades limitadas, para cuidar cada pieza y mantener la calidad que buscamos en nuestra panadería.
En Italia, cortar un Panettone es casi un ritual. Se coloca al centro de la mesa, se comparte entre familia y amigos y acompaña largas sobremesas, conversaciones y brindis.
En Panio queremos conservar ese espíritu: un Panettone pensado para abrir, compartir y convertir un momento cotidiano en algo especial.